10 años.
¿Cuánto puede cambiar tu vida en ese tiempo?
Otro lugar y otras personas ,pero hay miedos que nos perseguirán por siempre.
Miedos intrínsecos con la naturaleza humana. Miedo al rechazo. Miedo a la soledad. Miedo a la inercia de una vida monótona y reiterativa.
Pero…¿ y si llega un maremoto? Una mirada verdosa que cambia tu vida, al cual no esperabas. Y como vendaval de noche de verano, te destroza el plan, improvisas….
Y te preguntas, ¿estaba preparado? O era una señal del Creador para espabilar y prepararte. ¿Es ese Maremoto el cambio que necesitabas en tu vida?
Como tantos pueblos, después de una tragedia, se reponen y se hacen más fuertes. Los Pilares sobre los que se soportan los miedos, se alzan y dejan de ver el suelo.
Esos miedos que nos hicieron alzar el vuelo y buscar algo mejor y los derroteros del Destino, nos acercaron a casa, al Hogar.
Iluso de mí, fui a buscar ese cambio en aires tramuntanos y el anhelo de cambio me devolvió el aroma de azahar, las tiznes del acebuche y la taranta del verde olivo.
Caprichoso es aquel que juega con qué será nuestro devenir.
Ay Viento de Levante, guíame en mi buen hacer y elegir.